
Meriendacena, otro de los grandes inventos de las madres de España, tenía todo lo bueno de una merienda y para una madre contaba como nutritiva cena. Que levante el sexto dedo del pie izquierdo el que de pequeño nunca se halla quedado más tiempo en casa de un amigo con la excusa de que su madre os haría una meriendacena. ¿ves?, lo que yo decía, nadie.
De vuelta al presente, la cosa es que hoy he decidido rememorar los grandes momentos de la meriendacena. (bueno, en realidad es más bien porque que hoy llegué tarde a casa y, para que negarlo, las meriendas siempre molan más que las cenas). Con unas crepes (¡merienda!) pero con sustancia (¡cena!)
Ingredientes:
-150gr de harina
-4 huevos
-125ml de leche
-mantequilla
-sal (para crepes saladas)
-Azucar (para crepes dulces)
Instrucciones:
-Batimos los huevos en un bol y añadimos poco a poco la harina, la leche, un poquito de sal o azucar y continuamos batiendo hasta conseguir una masa sin grumos.
-Dejamos reposar 20 minutos.
-Fundimos un poco de mantequilla en una sarten a fuego medio-fuerte y añadimos con un cazo un poco de masa, repartiendola hasta que cubra la superficie. Cuando comience a cuajar será la señal para dale la vuelta. (si eres capaz de hacerlo agitando la sartén como los dibujos animados te mereces un pin, si no, ayudate con una espatula)
-recuerda, repetiremos la operación de la mantequilla con cada crepe.
Puedes acompañarlas con todo lo que se te ocurra, para esta ocasión yo rellené las saladas con rulo de queso de cabra y miel, mientras que para las dulces utilicé platano troceado y nutella.
Que las disfruteis!!
Liry
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